• German
  • English
  • Español
 

"Reserva Nacional del Pingüino de Humboldt“, a salvo!!!!!!!

La Serena, Landau el 26. de agosto de 2010.

Los pingüinos bailan, los ciudadanos de Punta de Choros hacen fiesta. Rosa, Jan, la alcaldesa de La Higuera y mucha gente en todo el país están llenos de alegría.
El Presidente de Chile, Sebastián Piñera detuvo el proyecto „Central Térmica Barrancones“ aprobado por la Corema. El madatario pidió y acordó con la empresa Suez Energy cambiar la ubicación del proyecto.
Así concluyó la lucha que había perdurado por tres años, la lucha de la gente de La Higuera para la preservación de su entorno natural, su base de vida, y para la conservación de una reserva nacional de alta biodiversidad similar a la de la biodiversidad de la Antártida.

Para empezar, el día 24 de agosto 2010 pareció un día de mala suerte.
Aquel día aprobaron Barrancones.
El  24 de agosto  Corema, la institución responsable en la región de Coquimbo autorizó los planes de construcción de la central termoeléctrica de la empresa Suez Energie declarándola como aceptable para el medio ambiente. La totalidad de los 15 miembros gubernamentales de la comisión apoyaron la construcción de la termoeléctrica, los 4 consultores independientes se declararon en su contra. Esta política institucional ya se había divisado en la última fase de la evaluación del impacto ambiental, en la cual prácticamente todas las dependencias gubernamentales responsables, a pesar de las serias y numerosas objeciones que habían formulado y sostenido durante años, cambiaron de posición y se declararon a favor de la construcción,  facilitando así la base para la autorización final. Las nuevas autoridades directivas nombradas tras el cambio de gobierno ignoraban con su decisión no sólo las numerosas y fundadas objeciones reunidas, los resultados unívocos de las investigaciones científicas y el gran malestar de los vecinos, sino también la petición presentada a fines de julio por la organización de protección medioambiental Oceana que en una instancia de casi 300 páginas solicita la creación de un área de protección marina en la zona afectada.

Ya que en las últimas semanas antes de dar a conocer la decisión se multiplicaban las irregularidades en el proceso de evaluación, las organizaciones Oceana y Modema - junto con parlamentarios de diversos partidos incluyendo a los gubernamentales y a la alcalde de las localidades afectadas- denunciaron irregularidades en la evaluación del impacto medioambiental aún antes de que fuera dado a conocer el veredicto de la comisión parlamentaria.

Los medios chilenos de comunicación prestaron una cobertura inusual a la decisión de Corema por la construcción de la termoeléctrica de la Empresa Suez Energy. Así se desató una ola de comentarios críticos y reacciones que fueron registradas por los mismos medios. Muchos políticos y personas de gran perfil mediático se solidarizaron públicamente con los defensores del medioambiente en contra de las termoeléctricas. Los argumentos son evidentes: por una parte la decisión afecta al presidente Piñera en su credibilidad, pues durante su candidatura se declaró expresamente en contra de la contaminación por termoeléctricas a carbón; por otra parte, muchos ven con preocupación una política que ponga en juego la reputación de Chile como país civilizado al ser capaz de sacrificar un significativo legado natural de la humanidad por beneficios económicos de corto plazo. Por esta razón, en muchas ciudades de Chile la gente ganó espontáneamente la calle para manifestarse pacíficamente. En Santiago, los manifestantes fueron reprimidos en la expresión pacífica de su opinión mediante gases lacrimógenos y cañones de agua, pues se aludió que se temía que se acercaran a la Moneda.

Al día siguiente a la decisión, las irregularidades en la evaluación del impacto medioambiental concluyeron en un escándalo político. Mientras se entregaban las listas con las firmas de 27.000 personas de todo el mundo oponiéndose a la construcción de las plantas, la responsable de la evaluación, Pamela Pizarro, escribió un mensaje de texto en el que ponía: "juntaron 27mil firmas en todo el mundo, me apesté de estos hippis de mierda...“. Una casualidad hizo que fuera filmada. Al día siguiente a la decisión, la comisión nacional del medio ambiente anunció que la funcionaria Pamela Pizarro fue cesada de su cargo tras ofender a los ecologistas pues el hecho comprobó su inaceptable parcialidad en este proceso.

Este hecho evidencia que la evaluación de la termoeléctrica Barrancones de Suez Energy nunca tuvo realmente por objeto comprobar su impacto medioambiental y que es necesario que peritos legales revisen la decisión. Sin duda, la parcialidad de la Sra Pizarro y otras irregulares jugarán un papel importante en esta revisión. Además, la Sra Pizarro ofendió de manera masiva a aquellas personas que en Chile, Europa y todo el mundo pusieron de manifiesto mediante sus firmas su preocupación por la diversidad biológica en una región marina de una importancia equivalente a la Antártida.

Al día siguiente a la decisión, hubo otra noticia que causó sensación. La ONG medioambiental Oceana informó que dispone de un inversor español dispuesto a invertir el mismo volumen de capital y producir la misma cantidad de energía, pero mediante aerogeneradores. ¿Será posible que, bajo estas circunstancias, los políticos responsables no modifiquen su decisión?

El Jueves finalmente, el Presidente de la República de Chile Sebastián Piñera su mismo anunció en forma oficial que se cambiará la ubicación de la térmica Barrancones:
„.....para proteger ese santuario maravillosa de naturaleza no solamente para nuestra generación, sino que también para las generaciones que vendrán.“

Si, de acuerdo, Sr. Presidente!
Proponemos proteger la Reserva Nacional de Pingüinos de Humboldt“ mediante la creación de una Reserva Marina de manera ejemplar.

Werner Knauf
traducido por Verónica Abrego